miércoles, junio 29, 2011

Formula D


Curioso la creación de un juego de tablero vinculado a algo que es la velocidad, la lógica rápida nos relaciona el juego, el Formula D, con el parchis, la realidad es que no esta nada lejos de ser casi el mismo juego, con la diferencia que puedes crear un mundial, y crear un mundial de parchis suena muy raro.

El juego en si es muy simple, gana el que llegue primero a la meta,se avanza, con el resultado de los dados.
Cada jugador tiene una tabla para marcar la marcha a la que va, y los daños del vehículo, dependiendo la marcha lanzas un dado distinto en numero de caras, cuanto mas alta es la marcha mas los posibles resultados son mas alto, cada tirada puedes subir o bajar de marcha.
El problema esta en las curvas, que en un tramo marcado se tiene que hacer un numero de paradas mínimo, y si llevas una marcha alta te pasas.
Luego están los daños, puedes tenener los por golpes entre coches, porque desgastes frenos para no pasarte las zonas, o por pasarte las zonas.
Eso es básicamente el juego.

Como podéis ver el juego es realmente muy simple, y aunque es un juego muy ameno y rápido de jugar y aprender, resulta un juego claramente muy lineal.
No es un parchis que lo único que haces es tirar el dado y contar casillas, porque tienes que jugar con los cambios de marchas, pero resulta que tienes como mucho 2 posibilidades reales, hacer lo mismo que ha hecho el contrincante de delante, con la esperanza de tener mejores tiradas, o intentar apurar mas que el, lo cual lleva al éxito 1 de cada 20 intentos, y la gente no suele ir por ese camino.

La carencia real de estrategia del juego ha sido disimulada en el juego con un mando y panel de control mas molón, pero con pinta de ser muy fácil de romper y rápido de dar problemas.
El resultado final del juego esta bien para un par de partidas, pero resulta ser un juego muy monótono y cansino.

1 comentario:

darthtxelos dijo...

ey, pues es un gran juego y con reglas sencillas. casi casi familiar. normalmente se juegan campeonatos, ya que dependes mucho de los dados y una partida te puede salir perfecta u horrenda