lunes, marzo 12, 2012

Batalla de Coruscant (Guerras Clon)

El Canciller Supremo Palpatine, sabiendo que los Jedi descubrirían su alter ego, el Lord Sith Darth Sidious, le ordenó a su aprendiz, Dooku, líder público de la Confederación de Sistemas Independientes, secuestrarlo.

La Confederación, liderada por el General Grievous, se llegó al sistema, atrapando a la República totalmente por sorpresa.
La Armada Confederada acorraló las pocas naves de guerra defensoras, destruyéndolas antes de asaltar el planeta. Mientras tanto, Grievous, junto a su élite droide de MagnaGuardias, aterrizó en el planeta, dirigiéndose al búnker secreto del Canciller Palpatine. Grievous peleó su paso hacia el lugar, dejando destrucción a su paso y marcando la muerte de varios Jedi y docenas de soldados clones. Tuvo éxito al secuestrar a Palpatine, antes de escapar a su nave insignia en la órbita, el Mano Invisible.

Sin embargo, los Separatistas no pudieron marcharse, debido a que llegaron refuerzos de la República.
Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker, quienes recien habían llegado a la batalla, se internaron en el corazón de ésta, con la intención de rescatar al canciller cautivo. Tuvieron éxito al abordar el Mano Invisible, y tras un duelo, Skywalker asesinó a Dooku.

Sin embargo, los Jedi y Palpatine, no pudieron escapar debido a que los droides de Grievous los capturaron. Skywalker y Kenobi pudieron superar a sus MagnaGuardias, forzando al general a escapar. Como consecuencia, la flota Separatista se retiró, habiendo perdido mucho de su flota. El Canciller Palpatine estaba a salvo en manos de la República. Sin embargo, los Jedi no sabían que Palpatine había orquestado la batalla, y que también estaba probando a Anakin Skywalker, a quien consideró buena elección como nuevo aprendiz.